
Esto es lo que apunta Marie-Monique Robin, en su libro Las Cosechas del Futuro. Cómo la agroecología puede alimentar al mundo.
Según la FAO, la producción agrícola deberá aumentar en un 70% si se quiere alimentar a los 9 mil millones de habitantes que habrá en el mundo en 2050. ¿Cómo lograrlo sin agotar definitivamente los recursos del planeta?
Si queremos alimentar el mundo, cuidar del medio ambiente, y asegurar la rentabilidad económica de las comunidades campesinas, la agroecología es el sistema alternativo, señala la autora. Aunque especifica que no se trata de volver a técnicas de producción agrícola ancestrales sin más, sino de aplicar los avances tecnológicos a esos conocimientos que durante siglos han funcionado. Es volver a una agricultura que crea paisajes ricos y variados, basada en la complementariedad de las plantas, de los árboles y de los animales, explica.
Insiste en que es necesario modificar el actual modelo agrícola por completo, dejando los monocultivos -y la ingente cantidad de insumos que suponen- para apostar por producciones complementarias, por las relaciones humanas y por los valores.
Describe casos prácticos de modelos agroecológicos en países de África, Asia, Europa y América. Cita ejemplos de agrosilvicultura en Malaui, donde plantan gliricidias, árboles que bordean los campos de maíz y actúan como insecticidas naturales y fertilizantes. O el sistema de la milpa en Oaxaca (México) que consiste en sembrar a la vez maíz, frijoles (leguminosa que capta el nitrógeno del aire y alimenta el maíz) y calabaza (cuyas hojas permiten mantener humedad del suelo), que se complementan y permiten una dieta más variada y reducir los gastos de la finca.
Estos agricultores tienen mayores rendimientos en sus cosechas, las cuales emiten menos gases de efecto invernadero, necesitan menor uso de agua, contribuyen a la biodiversidad y es un sistema que permite “autoalimentarse”.
Esta semana están reunidos en Chile representantes del sector social de la Conferencia de Provinciales de América Latina (CPAL) en su asamblea anual. COMPARTE es uno de los programas de esta red de centros sociales y esta semana ha estado presente el trabajo de nuestra comunidad. El lunes 23 de junio se presentaron los avances del COMPARTE y el nuevo horizonte 2014-2016. Esta nueva etapa supone nuevos retos para todas las organizaciones participantes que asumimos con mucho ánimo y compromiso!!! Aquí les dejamos una foto de la reunión en Chile en la que están participando representantes de un gran número de centros sociales jesuitas y delegados del sector social.
2014 AÑO DE LA AGRICULTURA FAMILIAR
La agricultura familiar no sólo cuestiona dinámicas de mercado y ciertos modelos existentes, sino que es una vía de lucha eficaz contra la pobreza y el hambre. Por lo tanto, este año internacional es importante para el debate de políticas agrícolas, sociales y ambientales.
El Año Internacional de la Agricultura Familiar, AIAF 2014, es una iniciativa promovida por el Foro Rural Mundial y respaldada por más de 360 organizaciones civiles y campesinas de todos los continentes. Una declaración que es el resultado de años de trabajo y de movilización. http://www.familyfarmingcampaign.net/Default.asp?id=es
Su celebración a nivel mundial, declarada por la Asamblea General de la ONU, pretende convertirse en una herramienta para la promoción de políticas activas a favor del desarrollo sostenible de los sistemas agrarios basados en la unidad familiar campesina, comunal, indígena, cooperativa y pesquera, desde la perspectiva de la lucha eficaz contra la pobreza.
http://www.fao.org/family-farming-2014/es/
Cerca de 850 millones de personas en el mundo sufren malnutrición; un habitante sobre ocho. Casi la mitad de la población mundial vive en el medio rural. En el 2011, la población rural representó más del 47,5% de la población mundial (Banco Mundial).
Se estima que el 70% de la alimentación mundial tiene su origen en explotaciones familiares (Conferencia Mundial sobre la Agricultura Familiar, Bilbao, 2011). Históricamente, la agricultura familiar, incluyendo tanto a mujeres como a hombres, ha sido la forma de organización predominante en la producción de alimentos, lo cual permite subrayar la capacidad de adaptación de la misma frente a la imagen de un elemento ancestral, marginal y poco rentable.
La agricultura familiar representa una oportunidad para dinamizar las economías locales, especialmente cuando se combina con políticas específicas destinadas a la protección social y al bienestar de las comunidades. A nivel nacional hay varios factores clave para un desarrollo exitoso de la agricultura familiar, como las condiciones agro-ecológicas y las características territoriales, el entorno normativo, el acceso a los mercados, el acceso a la tierra y a los recursos naturales, el acceso a la tecnología y a los servicios de extensión, el acceso a la financiación, las condiciones demográficas, económicas y socioculturales, o la disponibilidad de educación especializada, entre otros.
La meta del AIAF 2014 es reposicionar la agricultura familiar en el centro de las políticas agrícolas, ambientales y sociales en las agendas nacionales, identificando lagunas y oportunidades para promover un cambio hacia un desarrollo más equitativo y equilibrado.
Hoy cerramos el seminario-taller de la COMUNIDAD COMPARTE. Han sido unos días intensos en los que hemos compartido, aprendido e intercambiado saberes y experiencias. Tambián han sido días llenos de alegría, compañerismo y cercanía entre los representantes de todas las organizaciones que formamos COMPARTE. Nos encanta encontrarnos!!!
Las organizaciones IMCA-Suyusama han facilitado este taller desde su experiencia y poniendo al servicio del COMPARTE una ruta metodológica para experiencias económico productivas de alcance territorial. Subiremos en este blog todos los materiales y contenidos generados en el seminario, por ahora, dejamos una imagen del encuentro.
Amigos/as de COMPARTE hoy iniciamos un encuentro más de nuestra comunidad. Poco a poco todas las personas participantes vamos llegando a este hermoso Valle del Cauca donde celebraremos el seminario «CONSTRUCCIÓN DE ALTERNATIVAS ECONÓMICO-PRODUCTIVAS DE ALCANCE LOCAL-REGIONAL».
Este seminario está siendo liderado por dos de las organizaciones miembros del COMPARTE: El Instituto Mayor Campesino (IMCA) y el Programa Suyusama. Nos reuniremos aquí más de 30 personas representantes de las organizaciones que formamos COMPARTE y de algunas Universidades de la Compañía de Jesús en América Latina.
La trayectoria del programa COMPARTE nos han llevado a definir una nueva línea de trabajo conjunto dirigida a la gestión de procesos económico-productivos de alcance territorial desde el enfoque del desarrollo alternativo. Esta nueva línea tiene como objetivo compartir y profundizar sobre modelos de trabajo en procesos económico-productivos en lo local-regional y está dirigida a las organizaciones miembros del COMPARTE que están en un momento de crecimiento y/o ampliación de escala en sus intervenciones económico-productivas.
Los centros sociales que se encuentren inmersos en procesos de este calado, podrían aportar al programa su conocimiento y experiencia y consecuentemente:
– Al fortalecimiento de las organizaciones que se encuentran en procesos comunes.
– En la evaluación de procesos que permitan su mejora.
– Al avance más rápido del salto de escala (cobertura e impacto) de las experiencias.
En estos días en Buga esperamos avanzar en esta línea de trabajo y articular el resto de iniciativas que el COMPARTE promueve en desarrollo de capacidades colectivas y su articulación con el desarrollo territorial. Actualizaremos este blog con los contenidos que en este seminario se vayan generando y con todos los aportes metodológicos que IMCA-Suyusama han diseñado para este encuentro.
Compañeras/os de la comunidad COMPARTE, este mes estamos trabajando en el texto que recoge nuestras reflexiones sobre el desarrollo de capacidades. Avanzamos en la reflexión e iniciamos la descripción de los procesos estratégicos, operativos y de soporte que sostienen las experiencias económico-productivas que acompañamos. Por ello, empezaremos con la lectura y revisión de nuevos documentos que nos ayuden a mirar esos procesos que sostienen la práctica.
En esta ocasión compartimos con ustedes la herramienta diseñada por CATIE (soluciones para el ambiente y desarrollo) llamada «5 CAPITALES, UNA HERRAMIENTA PARA EVALUAR LOS IMPACTOS DEL DESARROLLO DE CADENAS DE VALOR SOBRE LA POBREZA».
Esta herramienta (aplicada por algunas de las organizaciones miembro del COMPARTE) apoya el aprendizaje sobre el desarrollo de cadenas de valor. Ayuda a medir y observar cambios en divrsos activos gestionados por las familias productoras de pequeña escala y las empresas con las que tienen relación.
Esperamos sea de su interés y continuamos con la actividad de nuestra comunidad avanzando hacia el MÓDULO 3.
Buena lectura!
COMPARTE ASAMBLEA CENTROS SOCIALES junio 2013
Queridos/as amigas de COMPARTE, mucho ha pasado estos últimos días en nuestra comunidad. Llevamos unos días reunidos en México con motivo de la Asamblea de Centros Sociales de la Conferencia de Provinciales de América Latina (CPAL). Como saben, la actividad de nuestra comunidad se enmarca en un programa de esta red.
En nuestro viaje a México hemos aprovechado para visitar la experiencia de CEDIAC en Chiapas y su gran trabajo en torno a la economía social y el trabajo orgánico. También, hemos trabajado muchas horas como equipo dinamizador para el avance y definición de las disintas líneas del COMPARTE. Nuestra comunidad ha ido construyendo marcos comunes de análisis entre las distintas organizaciones que participamos. Es en ese marco estamos desarrollando nuestra propia propuesta de desarrollo de capacidades para iniciativas económico-productivas e intentado profundizar en la reflexión de cómo desarrollar estas capacidades en las personas y en los colectivos que acompañamos. Nuestra propuesta de capacidades considera que lo más importante no es resultado concreto de una actividad o un proyecto, sino las capacidades para la producción, la organización comunitaria y/o la comercialización de los productos que los grupos de persnas y comunidades van adquiriendo para mejorar sus ingresos y sus medios de vida. Esas se quedan para futuros proyectos y generaciones.
En segundo lugar, en esta reunión trabajamos sobre el modo de que estas experiencias pueden aumentar su impacto en las regiones dónde están ubicadas. Incorporar a más personas o grupos, incluir y crear alianzas con empresas, partidos, instituciones, universidades en los territorios para sumar y crear mejores condiciones de desarrollo regional.
Finalmente, queremos apoyar la distribución, intercambio y comercialización de los productos que cada experiencia genera. Un grave problema de muchas iniciativas es el acceso a mercados que, en condiciones justas, les permitan incrementar sus ingresos y distribuir sus productos.
Si sostener iniciativas económico-productivas en cualquier contexto es un gran reto, lo que esto supone en contextos de extrema pobreza, exclusión y escaso o nulo apoyo gubernamental supone un reto aún mayor. Las condiciones de partida son más adversas y la dificultad es mayor, pero eso no nos desanima. Seguimos buscando medios alternativos, vías de comercialización y distribución más justas, y productos y servicios que respeten al medio ambiente y a las personas que las producen.
Este encuentro del equipo dinamizados y de algunos centros sociales que forman parte del COMPARTE ha sido de gran avance. Enviaremos a la brevedad las actas de trabajo y las propuestas para continuar desarrollando las líneas que dan vida a nuestra comunidad.
Comunidad COMPARTE esta semana volvemos a un texto que habíamos difundido el año pasado, es una interesante publicación sobre el debate que tenemos en este momento en la comunidad ¿desarrollo alternativo o alternativas al desarrollo?
Este número especial de la revista PUEBLOS de diciembre del 2011 aborda algunos puntos fundamentales para nuestra reflexión sobre el desarrollo alternativo o alternativas al desarrollo.
Se plantea un cuestionamiento serio y contundente al concepto de «desarrollo» como el gran mito de las últimas décadas, mostrando las contradicciones y tensiones entre las distintas concepciones de desarrollo y los límites sociales y ambientales que encarnan la principal contradicción.
Alguno de los artículos nos advierte del gran riesgo que corremos en esta crisis de intentar recuperar cuanto antes, y a cualquier precio, la senda del crecimiento económico y que , en consecuencia, queden postergadas cualesquiera otras consideraciones, incluidas las relativas a la equidad, la sostenibilidad, o los derechos humanos, ahondándose así en las características del «maldesarrollo».
Este número nos acerca a distintas corrientes que emergen como novedad y propueta al concepto clásico de desarrollo: el decrecimiento, el ecofeminismo, el buen vivir… que aportan distintos elementos a esa nueva concepción del desarrollo o de la buena vida que soñamos para todas las personas. Sin duda, esta publicación nos aporta valiosos contenidos para nuestra comundidad y para el debate iniciado en torno al desarrollo alternativo.
Justicia y esperanza
Compañeras y compañeros, permitirnos presentaros este video con la entrevista realizada a Patxi Alvarez, ex-director adjunto de ALBOAN y actual responsable de Justicia Social y Ecología de la Compañia de Jesús. COMPARTE también siente que promover la justicia social en general y la esperanza en particular es un desafío que nos interpela.
Promover la justicia significa transformar estructuras políticas, económicas y finalmente mentalidades. Así, se puede trabajar en diferentes campos: ecología, derecho a la educación, personas migrantes y desplazadas, derechos humanos en situaciones de violencia, y la gobernanza de los recursos naturales.
Existen motivos para la preocupación, pero también para la esperanza. Junto al crecimiento de la desigualdad y el deterioro medioambiental, creemos en las personas, en la capacidad de las personas, en las iniciativas pequeñas que no se ven pero que son realmente las que pueden realizar un cambio en las personas.
Parafraseando a Patxi Álvarez, COMPARTE es una coalición en la que personas con diversas tradiciones religiosas y éticas nos encontramos, generamos lazos de amistad, colaboramos y contribuimos a un mundo nuevo.
La declaración del derecho al desarrollo
Navi Pillay- Alta Comisionada de las Naciones Unidas (2011)
Estas palabras reflejan la situación actual de negación sistemática de dicho derecho, cuyo reconocimiento y ejercicio son urgentes para una parte significativa de la humanidad.
“El Derecho al Desarrollo es un derecho humano inalienable por virtud del cual todos los seres humanos están facultados para participar en un desarrollo económico, social, cultural, y político en el que puedan realizarse plenamente todos los derechos humanos y las libertades fundamentales, a contribuir a este desarrollo y a disfrutar de él”.
-Artículo 1, Declaración del Derecho al Desarrollo
La primera definición y caracterización del derecho al desarrollo se la debemos al jurista senegalés Keba M’Baye. No es casualidad que sean autores procedentes de África los que se encuentren detrás de la elaboración doctrinal en torno a la idea del derecho al desarrollo. Así, fue incluido en la Carta Africana de los Derechos Humanos y de los Pueblos en 1981. En 1986 fue aprobada la Declaración de las Naciones Unidas. La Conferencia de Viena vuelve a proclamar este derecho en 1993 y se reafirma en el 2000 en las Declaraciones del Milenio y en otras Cumbres Mundiales y conferencias.
La elaboración doctrinal del Derecho al Desarrollo presenta limitaciones. Es un documento de consenso cuyo principal problema es su valor ético y jurídico. Se podría decir que refleja los debates políticos entre el Sur (en la búsqueda de un orden internacional basado en la equidad) y el Norte. El BM y FMI no lo han aceptado fácilmente por su vinculación con la agenda de derechos humanos. Y es que existe un vacío de claridad conceptual de estos derechos y cómo se interrelacionan a nivel regional, nacional e internacional. La principal controversia viene de la implementación de este derecho a nivel internacional.
En este sentido, el artículo 2 de la Declaración señala que “Todos los seres humanos tienen la responsabilidad de desarrollarse individual y colectivamente”. De esta forma, vincula a la persona con la comunidad en la que se inserta y con el sistema internacional. Además, señala que el desarrollo no es responsabilidad exclusiva de los Estados.
Los elementos de claves de la Declaración del Derecho al Desarrollo son: situar a las personas en el centro del proceso de desarrollo multidimensional, velar por su participación activa, libre y significativa, con énfasis en la participación de las mujeres, garantizar la no discriminación, distribuir equitativamente los beneficios del desarrollo, respetar la libre determinación y la soberanía sobre los recursos naturales, enmarcar todo ello en un proceso que promueva otros derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales. Además, señala la necesidad de la creación de un Nuevo Orden Económico Internacional.
COMPARTE reconoce el derecho al desarrollo y asume estos rasgos para que una parte significativa de la humanidad pueda salir de la pobreza y desarrollarse.







